domingo, noviembre 07, 2010

The SMILE GROUP : "Nhom Nu Cuoi"

The SMILE GROUP : "Nhom Nu Cuoi"

Nhom Nu Cuoi (The SMILE GROUP) was founded in 2004 by Nguyen Van Hung.

Anh Hung had grown up in the midst of Saigon during the Vietnam War and by the age of 16, had become addicted to heroine. It would take twenty years for him to turn his life around, but in 1992, he began working with street children and soon became a legendary figure throughout the country for his extraordinary work, at first with street children, and then with young people affected by HIV.

After having successfully developed a remarkable program for street children called Thao Dan, Anh Hung decided to devote himself to the ravages of AIDS that were proliferating throughout Vietnam. Although the disease only appeared in the late 90ʼs with the arrival of tourism, it spread rapidly throughout the country. General lack of information about AIDS led to severe discrimination and to the inaccessibility of treatment.
Anh Hung left Thao Dan in 2004, and started the SMILE Group. At first, he formed a group of teenagers and young adults all HIV+. The peer group met weekly in a public park but Anh Hung worked around the clock constantly looking for new information, access to care, ways of helping people with AIDS. SMILE continued to grow and expand to include children and orphans of AIDS.
With help from friends around the world who admired Anh Hungʼs devotion to his work and witnessed the positive effects on the children, SMILE GROUP raised enough money to sponsor over 30 children, paying for school fees, medical care, entertainment and the rent of a house to serve as office, classroom and kitchen.

“Our mission” says Van Hung, “is to help people with AIDS to live their lives fully and to live with the respect and care of the community.” It might be said that he helps others to live with dignity… and to die with dignity.

Unfortunately, at the peak of his success, Anh Hung was diagnosed with liver cancer and died 3 months later in 2007. For the next year, the group, having lost its charismatic leader, was in a state of turmoil. Over time, many former friends and sponsors of Anh Hung appealed to us, his closest friends and colleagues, to rebuild the SMILE Group and not abandon the children.

We have worked relentlessly to rekindle the spirit and dynamic of the SMILE GROUP. With help from individual sponsors, we have been able to continue support, both financial and psychological of the families. But our financial situation is tenuous so we are trying to develop a more stable form of funding.

THAY
(Teacher)
by Leslie Wiener-Legrand and Nick Hector
Once a homeless drug addict, Nguyen Van Hung has dedicated his life to helping street children survive AIDS in Ho Chi Minh City, Vietnam. Teacher is the story of one man's fight against an epidemic that claims its victims by the millions and the innocent children and teenagers struck by the reality of a global nightmare.

http://video.pbs.org/video/1479233208/
http://www.pbs.org/itvs/globalvoices/teacher.html




TEACHER ,Behind The Scenes
ITVS From: itvs
April 12, 2010
695 views Loading...http://itvs.org/shows/ataglance.php?showID=7867

Filmmaker Leslie Wiener explains how she went from making a travel documentary about Ho Chi Minh City to spending six years learning about life, death, and love from a former drug addict who has dedicated his life to the HIV-positive children of Vietnam.

SMILE GROUP – FRIENDS OF THAY HUNG
77/17 Huynh Tinh Cua Street, Ward 8
District 3, Ho Chi Minh City
VIETNAM
E-mail: info@smilegroupvn.org
Telephone: (+84 8) 919 60 44 850 (French and English)

el QUECHUA muere de vergüenza en el Perú

el QUECHUA muere de vergüenza en el Perú

(EFE) . A lo largo del siglo XX el porcentaje de quechuahablantes en el Perú no ha dejado de reducirse, y en el último censo de 2007 solo el 13,2% de la población confesaba tener el quechua como primera lengua de comunicación.
A pesar de que ahora es posible encontrar una oferta de academias que enseñan este idioma, el quechua muere de vergüenza. Las personas que saben cómo hablarlo bajan la voz por miedo al rechazo y a la mofa.

La lengua de los incas se habla en Ecuador, Bolivia, Colombia, Argentina y Chile, pero es en nuestro país donde se concentra la mayor parte de sus quechuahablantes (entre tres y cuatro millones), localizados en las regiones montañosas del centro y el sur, que también son las más pobres.

QUECHUA PARA EXPANDIR LA RELIGIÓN

Fue la lengua que utilizaron los Incas para unificar su imperio, y la Iglesia Católica lo comprendió de inmediato: en su tarea evangelizadora, adoptó el quechua para expandir la religión y se debe a los curas católicos la publicación de los primeros diccionarios y gramáticas en esa lengua.

El declive del quechua comienza con la rebelión indigenista de Túpac Amaru, sofocada en 1781: tras aquella fecha, la Corona española comienza a reprimir al quechua, y las nuevas elites criollas, muy hispanizadas, no hacen mucho por mejorar el estatus de la lengua autóctona.

“Hay muy poca autoestima: el que habla quechua se avergüenza y cree que es mejor hablar castellano. Las muchachas llegadas a Lima de la montaña reniegan de su idioma”, explicó a la agencia Efe Demetrio Túpac Yupanqui, quien tradujo “El Quijote de la Mancha” al quechua.

NO DESEAN HEREDAR EL QUECHUA

Marcial Mamani, un obrero de la construcción, tiene 37 años y es de los que no se avergüenza, pero cuenta su experiencia con sus hijos: “Yo les enseño a mis niños y me dicen: no me hables como los abuelos. No quieren aprender quechua, dicen que en la escuela se ríen de ellos”.
Marcial vive y trabaja en Coparaque, un pueblito del Valle del Colca donde el quechua ha sido la lengua principal durante siglos pero se aprecia la fractura generacional: los ancianos hablan en quechua, los adultos alternan quechua y castellano y los niños que juegan en las calles ya no quieren hablar sino en español.

LAS ÉLITES RESPETAN EL QUECHUA

Podría decirse, paradójicamente, que el quechua gana respeto entre las elites que nunca lo hablaron, como quedó de manifiesto con la película peruana “La teta asustada”, ganadora del Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín y hablada en quechua y castellano.
Pero su protagonista, Magaly Solier, también cantante en la lengua andina, confesó que ella fue educada en castellano, y solo su empeño por aprender a cantar los “huaynos” andinos hizo que su madre aceptara enseñarle también el quechua.
Túpac Yupanqui ha tenido entre sus alumnos a Eliane Karp, esposa del ex presidente Alejandro Toledo, y al ex alcalde de Lima Alfonso Barrantes, pero lamenta que el pueblo quechuahablante padezca de “muy baja autoestima”
El Gobierno Peruano ha hecho a su modo los deberes: ha capacitado con distintos cursos de lengua a funcionarios de los ministerios de Justicia, de Agricultura y de la Mujer que vayan a servir en zonas andinas, al tiempo que ha implementado un programa de Educación Bilingüe Intercultural que enseña su lengua a más de 235.000 niños en la enseñanza primaria.

EL RETROCESO DEL QUECHUA

El director de este programa se llama Modesto Gálvez, quien reconoce que hay un movimiento incipiente entre las elites culturales para perder lo que él llama “la vergüenza lingüística”, pero nada puede hacer contra la presión histórica, social, política y económica de la sociedad para castellanizar.

“El castellano tiene más prestigio social, es la lengua de la gente culta, y esto lleva a la marginación y exclusión de quien no lo habla bien”, sostiene.

Es cierto que la cultura de las montañas peruanas ha invadido los conos de Lima y ciertas fiestas y símbolos andinos están ahora presentes en la vida urbana, pero ello no ha ido acompañado por un resurgir de la lengua.

Modesto Gálvez lo resume de manera muy gráfica: “El quechua ha ido retrocediendo sin parar: primero de la calle a la casa, y después de la casa a la cocina”.




El quechua o quichua es una familia de lenguas originaria de los Andes centrales que se extiende por la parte occidental de Sudamérica a través de siete países. Es hablada por entre 8 y 10 millones de personas y es la familia lingüística más extendida en Ecuador, Perú y Bolivia después de la indoeuropea.

Las lenguas de la familia quechua se caracterizan por ser aglutinantes, y tener raíces regulares que se unen a un importante número de sufijos para formar palabras con una gran plasticidad de significados. Algunas características gramaticales notables incluyen la conjugación bipersonal (los verbos concuerdan con el sujeto y el objeto), evidencialidad (indicación de la fuente y la veracidad del conocimiento expresado), una partícula de tópico y sufijos que indican quién se beneficia de una acción y de la actitud del hablante al respecto, aunque algunas lenguas y variedades pueden carecer de algunas de estas características.

El quechua habría tenido su origen en una lengua de la región central y occidental del Perú. Esta protolengua habría generado dos variantes a mediados del I milenio las cuales a su vez originaron las dos ramas de la familia que fueron extendiéndose y diversificándose a través del territorio andino en oleadas sucesivas desplazando o superponiéndose muchas veces a un sustrato aimaraico precedente. Hacia el siglo XV, el llamado quechua clásico se convirtió en una importante lengua vehicular del Antiguo Perú y fue adoptado como lengua oficial por el Estado incaico. Esta variante fue la lengua más importante empleada para la catequesis de los indígenas durante la colonia. A inicios del siglo XX, el quechua sufrió un retroceso por el avance del español a través de la escolarización del medio rural.

En habla cotidiana, es común mencionar al quechua como una lengua natural, a pesar de que los quechuahablantes son conscientes de la divirgencia interna del mismo, comparable al de las lenguas eslavas o las lenguas romances. A mediados del siglo XVII quedó extendido el mito de que las formas diferentes al quechua de la corte cuzqueña serían corrupciones del quechua. En la ideología indigenista, el quechua cuzqueño –no ya el clásico, sino el moderno– llegó a considerarse como el quechua prístino. En la década de 1960, los estudios sistemáticos de las variedades menos documentadas a la época de la familia fundamentaron la existencia de lenguas separadas dentro del quechua.

En la actualidad, existe una significativa cantidad de páginas y sitios web en quechua. Existe la inicitiva de promover la educación en quechua, principalmente por parte de Bolivia, y en menor manera pero igualmente significativa en Perú y Ecuador. El proyecto Wikipedia en Quechua también ha impulsado el progreso digital del quechua.


Qhichwa Wikipidiya, qhichwa simipi Wikipidiyaqa 2003 watapim qallarirqan. Kay Qhichwa Wikipidiyaqa 16.155 qillqasqa p'anqayuqñam.
Kunanqa Qhichwa Wikipidiyapi lliwmanta aswan hatun sasachakuypura, p'anqakunapi manaraqmi achka qispilla rimay kachkanchu.
"http://qu.wikipedia.org/wiki/Qhichwa_Wikipidiya" p'anqamanta chaskisqa (Wikipedia, Qhichwa / Quechua)

La Academia Mayor de la Lengua Quechua (quechua: Qheswa Simi Hamut'ana Kuraq Suntur [5V], Qhichwa Simi Hamut'ana Kuraq Suntur [QS]) es una institución privada, adscrita al Ministerio de Cultura del Perú, dedicada a la investigación y reinvindicación del idioma quechua (quechua: runa simi), el principal y más difundido idioma andino. Su sede principal se encuentra en la ciudad del Cusco (Perú) y hoy tiene 50 filiales en el mundo, en los diferentes continentes -en Argentina son siete-, que permanentemente difunden sus objetivos de enseñar el idioma y la cultura andina.


La AMLQ remite a la Ley No 25260 del seis de junio de 1990 por la cual "se crea la 'Academia Mayor de la Lengua Quechua' con sede en la ciudad de Cusco, cuya finalidad es velar por la pureza de la lengua quechua, apoyar la investigación lingüística y desarrollar la capacidad literaria del idioma, entre otras". Al contrario de la práctica oficial de las instituciones educacionales como en la Educación Intercultural Bilingüe (EIB), la Academia Mayor de la Lengua Quechua sigue usando la versión del alfabeto quechua oficial peruano de 1976 con cinco vocales. Por eso, escribe Qosqo y no Qusqu para "Cusco". Según la AMLQ, por Resolución Presidencial No 001 del 12 de octubre de 1990 se "ratifica el Alfabeto Básico del Quechua Imperial de 1975 compuesto de 31 grafemas: cinco vocales y 26 consonantes para Qosqo-Puno".


La AMLQ sostiene que el quechua es una sola lengua y que la variante del Cusco es la más "pura". Por otro lado afirma que respeta a las variantes regionales.

sábado, noviembre 06, 2010

Revolución ortográfica en el español

Revolución ortográfica en el español



Si les enseñaron en la escuela que la “ch” y la “ll” eran letras del alfabeto, olviden lo aprendido. Si llamaban “be baja” a la “v”, entierren la costumbre.


El idioma español está a punto da dar un giro radical, según se hizo público el viernes en el borrador de la nueva ortografía del español que preparan las 22 Academias de la Lengua a uno y otro lado del Atlántico.

La “ch” y la “ll”, consideradas letras desde el siglo XIX, serán excluidas del alfabeto, aunque se conserva su pronunciación. Y no es el único cambio previsto por los académicos, que deberán dar su visto bueno a esta ortografía en su reunión del próximo 28 de noviembre en Guadalajara, México. Unas reglas nuevas que compartirán cientos de millones de hispanohablantes en todo el mundo.

“Se trata de evitar la dispersión”, dijo a la AP el académico español Salvador Gutiérrez, coordinador de los trabajos para la nueva ortografía. “Ha sido un estudio exhaustivo, muy razonado. Como consecuencia de tratar de hacer una ortografía coherente hay que hacer algunos cambios, y para que sea panhispánica también tiene que haber cambios”, refirió.

La denominación “be alta o larga” para referirse a la “b” o “be baja” para la “v” se sustituirá obligatoriamente por la nomenclatura “be” para la “b” y “uve” para la “v”, algo común en España, pero no en América Latina. La “w” se denominará “doble uve” y la “y” ya no será llamada “i griega”, sino “ye”.

“Les va a costar (en América Latina) aceptar la “uve” y a nosotros (los españoles) lo de “y””, añadió Gutiérrez. “Lo que tenemos que buscar es una denominación única, si no habrá una gran dispersión en el idioma”, dijo.

El borrador prevé suprimir las tildes en monosílabos con diptongo, como “truhán” o “guión”. También se elimina la tilde en la conjunción disyuntiva “o” cuando separa números. Así que para escribir “4 ó 5” no hará falta acentuar la vocal.

Las academias también recomiendan suprimir la tilde en “sólo”, tal y como debía figurar en algunos casos. Además, se propone la eliminación de la “q” cuando representa el fonema “k”. De esta forma, Iraq se escribiría “Irak” y quórum sería “cuórum”.

Además, los prefijos “ex” o “anti” se unirán a la palabra que preceden. De esta forma, será “exmarido” y no “ex marido”, como hasta ahora. Se respetará la separación cuando estos prefijos antecedan a dos o varias palabras, como en el caso de “anti pena de muerte” o “pro derechos humanos”.

El objetivo es que las nuevas reglas ortográficas, consensuadas por todas las academias, se publiquen antes de finales de año. Este volumen completaría la Gramática del español, que vio la luz a finales de 2009, y que también se elaboró con el trabajo de las 22 academias de todo el mundo.

“Los puntos calientes están aprobados”, manifestó Gutiérrez. “No ha sido tan complicado ponernos de acuerdo. Hemos culminado un proceso de discusión en el que ya llevábamos mucho tiempo”, remarcó.

viernes, noviembre 05, 2010

LA ULTIMA ENTREVISTA

LA ULTIMA ENTREVISTA
Villa Mercedes
(1978)

Ultima entrevista a Víctor Raúl Haya de la Torre, celebrada en VILLA MERCEDES por el conductor del programa Contacto Directo del Canal 4 TV, Alfredo Barrenechea en mayo de 1978.



BARRENECHEA: Usted dijo en su discurso en la Plaza San Martín (Lima, 6 de enero de 1978 N.R.) que estaba más cerca de la muerte que de la vida; pero ¿qué sintió usted cuando en 1932 estuvo al borde de la muerte por fusilamiento? ¿Cómo fue su experiencia en ese momento?

VICTOR RAUL: Bueno, ese es otro tipo de experiencia porque uno está al borde de la muerte incidentalmente. No es nada que generalmente sea una cosa fatal, no es como por ejemplo cuando uno tiene 83 años y sabe que está más cerca de la muerte que de la vida. Con todo en ambas situaciones hay condiciones diferentes que se refieren al momento en que se vive y a la actitud en que uno está para enfrentarse a la vida.
BARNECHEA: ¿Cuál es la actitud de una persona de 83 años para enfrentarse a la vida política?

VICTOR RAUL: Bueno, si se siente bien, si se siente fuerte, si se siente vigoroso, es la actitud de un joven. Hay muchos jóvenes viejos. En mi caso yo me siento joven todavía. Sobre todo joven de mente, joven de los cinco sentidos, que es algo muy importante.

BARRENECHEA: Víctor Raúl, usted ha dicho hace algunos años que considera que el Partido Aprista no debe hacer más alianzas; eso lo declaró usted en la revista Caretas hace algunos años- ¿Usted cree que las alianzas del Partido a partir de 1956 le hicieron daño al APRA?

VICTOR RAUL: No, porque las alianzas en ese momento son alianzas de formación y en esto todos los grandes revolucionarios y los grandes expertos en problemas de relaciones, han dicho que es una necedad no pensar en alianzas. No hay partido en el mundo que no haya celebrado alianzas. Además nosotros no hemos celebrado nunca una alianza sustantiva, una alianza fundamental. Hemos celebrado alianzas parlamentarias, compromisos efímeros que han tenido solamente duración muy limitada, además compromisos de urgencia. Nosotros hemos sido un partido muy perseguido, un partido muy asediado y nosotros requeríamos, en un momento casi desesperado, buscar quien nos ayudara o quién nos entendiera. El problema en el Perú es que no hay entendimiento político, porque no hay educación política. Es un problema de ignorancia, es un problema de incomprensión por falta de capacidad y de preparación.
BARRENECHEA: En observaciones tejidas en torno a la experiencia del 45 al 48, se habla mucho; hay muchos libros escritos- sobre los alientos que el Partido Aprista daba a insurrecciones militares o insurrecciones populares contra el régimen legalmente constituido.
Qué hay de esto?

VICTOR RAUL: ¡Eso es falso! Esos son productos de la imaginación enfermiza de los opositores del APRA. Eso no tiene ninguna veracidad. Nosotros fuimos leales cooperadores y leales aliados del gobierno constituido... Yo no quisiera hablar más de esto porque tendría que asomarme al problema de las personas.

BARRENECHEA: Usted ha... Le hablaba yo de la experiencia del 45 al 48 pero hay otra experiencia importante que es la experiencia de 1963-68 en donde hubo obstrucciones, vetos, incomprensiones entre el partido que había logrado el ejecutivo y el partido que había logrado la mayoría parlamentaria. ¿Usted no cree que en el futuro -a partir de 1980- esta situación no debería volver a repetirse?

VICTOR RAUL: Sí, habría que procurar que no se repita, pero habría que procurar muchísimo que nuestros líderes políticos se educaran mejor para la vida cívica y para las relaciones entre las organizaciones colectivas y las organizaciones gubernamentales.

BARRENECHEA: ¿Cuáles serían las reglas de juego que usted propondría para esos entendimientos políticos?
VICTOR RAUL: Bueno, las reglas de juego son muy difíciles de dictar, así como las reglas del ajedrez; pero hay que dejar una buena parte a la imaginación. Yo creo mucho en la imaginación. En 1968 estuve en París cuando se produjeron los sucesos que todos conocemos, sucesos estudiantiles, etc. Y yo me acuerdo que una de aquellas noches en que yo me iba diariamente al Barrio Latino para ver como marchaba el proceso que tenía mucha similitud con nuestro movimiento de la Reforma Universitaria de 1918, como fue dicho y comentado por gente que había vivido los dos sucesos. Yo leí una vez escrito en un muro y con letras toscas de propaganda mural, algo que no olvidé: "le imaginacion up phoder" -la imaginación al poder- Aquí lo que falta es Imaginación y hay una torcida fantasía que es lo que obstaculiza todos los caminos de la buena política.

BARRENECHEA: Yo quisiera volver a la pregunta que le había hecho sobre la experiencia del 63 al 68. Allí hubo toda una polémica -en parte teórica y en parte política- sobre cuál era el principal poder del Estado; pero uno aprecia en el mundo contemporáneo; en la política del mundo contemporáneo- un decrecimiento del rol del Parlamento y un reforzamiento del rol Ejecutivo. En Francia, por ejemplo, fue el famoso ejemplo del general De Gaulle, con esa primacía presidencial ¿Usted no cree que una sociedad moderna exige revisar; los, llamaríamos- excesivos atributos del parlamentarismo?

VICTOR RAUL: No. Creo que una sociedad moderna debe afirmar fuertemente el poder del Parlamento. En la Constitución del Japón, por ejemplo, se dice el Parlamento es el Primer Poder del Estado. Esa fue la revolución inglesa de Loocke y Loocke lo dijo: "El Parlamento es el Primer Poder del Estado". Esa es la sustancia y la esencia del gobierno inglés. Esa es en el fondo la voluntad del gobierno de Estados Unidos. El Parlamento debe tener la primacía, porque educar al parlamento es sumamente importante. Lo que ocurre es que, cuando un Parlamento no está educado y en vez de hablar, grita y en vez de discutir, rifle, pelea, entonces ...

BARRENECHEA: Usted no cree... sabe, usted me ha ... Me parece que usted estuviera describiendo una situación futura. ¿No cree usted que pueda pasar algo parecido a lo que usted dice en la Asamblea Constituyente?

VICTOR RAUL: Hay que procurar que no sea así.

BARRENECHEA: Pero evidentemente es uno de sus principales peligros.

VICTOR RAUL: Ya lo creo, porque siempre hay ese lado turbulento y primitivo e infantil de la política. Y nosotros tenemos que procurar la iniciación de la forma educativa del Parlamento. El Parlamento debe ser educado en la forma como le ha permitido por ejemplo, al parlamento inglés gobernar tantos siglos con un respeto absoluto de los derechos humanos, con un respeto que va conquistando más y más los privilegios que tiene el individuo, el ser humano.

BARRENECHEA: Usted ha señalado varias veces, que la crisis actual es una crisis peor que la crisis de la guerra con Chile ¿Por qué?

VICTOR RAUL: Porque están las cifras que lo dicen. Porque nosotros llegamos a la guerra con Chile con las posibilidades de un respaldo económico. Hoy no lo tenemos. El contrato Grace fue un respaldo, fue una salida económica. Teníamos el ferrocarril central, teníamos el guano, teníamos los ferrocarriles que hizo Balta, hizo Piérola. El contrato Dreyfus sirvió para eso. Piérola, Balta y los hombres de esa época, -los progresistas, los realmente creadores- tuvieron un sentido de previsión. Por lo menos esa es la influencia de Meiggs, esa es la influencia de los hombres que se abrieron el camino para sentar las bases de una construcción material, de una infraestructura material. Hoy no la tenemos. Se ha creado ensayos de aventura más espectaculares que estructurales.
BARRENECHEA: Antes que nada ¿cuál es su opinión sobre Leguía?

VICTOR RAUL: Muy buena opinión.

BARRENECHEA: A propósito del problema con Chile, es un problema que hay que ventilar públicamente, en la medida que es un problema nacional, es un problema que interesa a todo el país. Vinculado con este problema hay un problema muy álgido que es el del armamentismo. Uno de los renglones más importantes de la deuda externa es la compra de armamentos. Esto tiene otro factor que es que a partir de la crisis del petróleo en 1,973 una de las formas de reciclaje económico, una de las formas en que los países desarrollados han recuperado los dólares transferidos a los países de la OPEP, han sido la venta de armas. Pero evidentemente hay que poner coto a esta Situación. ¿Qué solución ve usted para este problema del armamentismo? ¿Llegado al poder el APRA continuará en esta política de compra de armamentos?

VICTOR RAUL: Debíamos procurar no olvidarnos de un consejo que en Europa se dio a los alemanes: "Nunca crear más de un frente". No ser un país con una predisposición estratégica para pelear con cuatro o cinco, o para rivalizar con cuatro o cinco -Primero habría que tener una diplomacia inteligente, Una política internacional más constructiva. En primer término yo soy integracionista de manera que no creo que haya solución de los problemas nacionales sin un viraje integral de la solución integracionista. La integración de nuestros países va a ser una presión histórica va a ser un mandato y un imperativo. En fin; pero eso lo dejamos al futuro, eso es la tarea de todos los pueblos grandes. Unirse, sin unión para el Perú no hay solución. Si nosotros miramos el asunto desde un punto de vista puramente nacional -estrictamente nacional-, entonces nosotros no vamos a alcanzar resultados muy favorables, nosotros necesitamos mirar primero a resolver nuestros problemas desde un punto de vista continental.

BARRENECHEA: No, fíjese Víctor Raúl, yo comparto esa visión, pero en la práctica actual del Pacto Andino, por ejemplo, se encuentra en problemas muy serios, entre tanto no Ileguemos a esa situación de integración. Yo le había hecho una pregunta muy concreta. ¿Si el APRA Ilegaría al poder continuaría o no continuaría con la compra de armamentos tal como se ha hecho hasta este momento por parte del gobierno militar?

VICTOR RAUL: Tan pronto como nosotros debemos considerar el problema yo le diría, a usted que no. En principio no; pero es que hay que ver la estrategia que impone esta respuesta. Nosotros necesitamos crear otro tipo de diplomacia, otro tipo de relación. ¿Cuál es el objetivo de nuestra política internacional? ¿Cuál es nuestra posición respecto de Bolivia, que es un vecino muy cercano y que puede resultar en cierto momento muy incómodo? ¿Cuál es la relación nuestra con los demás países? El Pacto Andino está mal planteado. El Pacto Andino lo que tiene de difícil radica en su origen. El Pacto Andino es un pacto de dos gobiernos constitucionales y cuatro dictaduras.

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http://sanfernando80peru.blogspot.com/










sábado, octubre 30, 2010

NUNCA MAS !!! A 25 AÑOS DEL JUICO A LAS JUNTAS

NUNCA MAS !!! 
A  25 AÑOS  DEL JUICO A LAS JUNTAS

Las audiencias del Juicio a las ex Juntas militares se iniciaron a las 10 de la mañana del lunes 22 de abril de 1985. Seis jueces, integrantes de la Cámara Federal de la ciudad de Buenos Aires, fueron los encargados de someter a proceso a los nueve militares que apenas unos años antes habían gobernado a los argentinos.

La acusación se basó en 709 casos, seleccionados entre los 8.960 denuncias que había recogido la CONADEP. Durante el juicio, declararon 833 testigos, entre ellos 64 militares, 15 periodistas, 14 sacerdotes y 13 ciudadanos extranjeros. El primero de los testigos fue Italo Luder, peronista que acababa de perder las elecciones frente a Raúl Alfonsín y fue ofrecido por la defensa de los militares.

Las audiencias duraron 900 horas que se grabaron en 530 casetes y se guardaron también en versión taquigráfica. Entre los 672 periodistas acreditados, se presentó un día el escritor Jorge Luis Borges. El juicio acabó el 9 de diciembre de 1985 con las condenas de todos los acusados.

Si los cargos contra Jorge Videla se hubieran acumulado, le hubiese correspondido una pena de 10.248 años de cárcel. Era la primera vez que un país juzgaba a los máximos responsables de su dictadura reciente. Y la condenaba. La historia, igual, aún se escribe.



El país que creyó en la democracia

Ricardo Kirschbaum.
EDITOR GENERAL DE CLARIN
24/09/10 - 13:24

El Juicio a las Juntas fue una bisagra. Comprobó que el camino era el de la palabra. Y que hay valores a defender que son de toda la sociedad. Hoy, esa conquista intenta ser desfigurada.

Los argentinos podemos hacerle innumerables críticas a la democracia que se abrió paso en 1983, pero la nueva etapa será recordada como un punto de inflexión, como una gigantesca bisagra, aquel en el que cada ciudadano comprendió que un país se hace entre todos -los que nos gustan y los que no nos gustan- y que la palabra debe ser la herramienta central para convencer al otro, como corresponde en un sistema democrático.

El Juicio a las Juntas fue el gran disparador de una nueva época en la que la democracia puede crecer y sostenerse, a pesar de las crisis muy graves que se produjeron en este período.

La derrota militar en junio de 1982 en la Guerra de Malvinas había golpeado con dureza la intervención militar en la política argentina, pero fue la decisión de Raúl Alfonsín de juzgar las cúpulas de las FF.AA. la que también, además de otros factores locales e internacionales de peso, aseguró este cuarto de siglo sin interrupciones institucionales. Es un logro gigantesco si tenemos en cuenta la tradición que caracterizó la vida nacional a lo largo del siglo XX. Significa una toma de conciencia global sobre las consecuencias de la inestabilidad institucional y sobre los valores que deben ser defendidos y protegidos, sin especulaciones menores ni aprovechamientos que los bastardeen.
Al horror hay que animársele, enfrentar su grito y no ocultarlo bajo las sábanas de la buena conciencia que lo viste con palabras vaciadas. De eso supimos los argentinos. No por casualidad esa necesidad de ahondar en lo inhumano de la humanidad fue reiterada con tozudez por el filósofo alemán Theodor Adorno en relación a la barbarie y de ella se desprende, creemos, la mayor enseñanza del Juicio a las Juntas de 1985.

Por primera vez, el espanto dejó de ser murmullo de pocos para traducirse en una realidad incontrastable. Habrá quizás -¿habrá aún?- quienes lo justifiquen pero no quienes lo nieguen, si hasta se intentó una diferencia entre crueldad y sadismo. Los testimonios ante aquella Cámara en lo Criminal nos instalaron a todos como testigos de lo más negro que la sociedad argentina ha generado. Y dio resultado.

Esta luz que se instaló sobre nuestro pasado ha ido de la mano con un hecho también iniciático: no hay nadie por encima de la justicia ordinaria. Aquella idea de que los militares sólo se podían juzgar a sí mismos, auto-amnistiarse de ser necesario o considerarse primus inter pares se hizo trizas. Atrás quedó la idea de que la justicia penaliza sólo a los excluidos, sea el Jean Valjean de "Los Miserables" o los gauchos de Martín Fierro. Sería ingenuo pensar, claro, que la igualdad plena llegó a nuestras instituciones, pero un paso enorme fue dado.

Queda pendiente la pregunta sobre cómo celebrar este veinticinco aniversario. Raúl Alfonsín siempre reivindicó el Juicio como una gesta de la sociedad argentina, más allá de saberse el padre de la idea. De alguna manera, lo suyo fue una entrega: esto que logramos es patrimonio de todos, no tiene un dueño sino una sociedad decidida a madurar. Ahora parecen escucharse voces distintas desde el gobierno, como si los derechos humanos le pertenecieran en exclusiva, como si la pelea por la Justicia no hubiera empezado en 1983 y aún mucho antes, como si se pudiera dejar en el olvido el puntapié inicial de las luchas posteriores.

En este aniversario, paradójicamente, vemos también la grosera manipulación de los derechos humanos, convertidos en un arma de lucha política, acaparados por una facción que en su afán de retener el poder desfigura la historia, la modela según sus intereses y pasiones.

Por eso también es necesario recordar este aniversario: la Argentina que dejó atrás la aniquilación conforma un hoy invalorable para nosotros y para nuestros hijos, y no merece convertirse en una bandera cuya propiedad divida a todos los que defendimos y creemos en la democracia.




El día en que una voz fue la de todos


Silvia Fesquet.
EDITORA JEFA DE CLARÍN
24/09/10 - 13:24
El 18 de septiembre de 1985, Strassera cerró su alegato con una frase para la Historia: "Nunca más". La Sala de Audiencias fue pura emoción y los aplausos, liberadores. Por una vez, Videla miró al público.

Los argentinos hemos tratado de obtener la paz fundándola en el olvido, y fracasamos (...). Hemos tratado de buscar la paz por la vía de la violencia y el exterminio del adversario, y fracasamos (...) A partir de este juicio y de la condena que propugno, nos cabe la responsabilidad de fundar una paz basada no en el olvido sino en la memoria; no en la violencia sino en la justicia. Esta es nuestra oportunidad: quizá sea la última (...) Señores jueces, quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya al pueblo argentino. Señores jueces: Nunca más".

Con voz grave y tono firme, Julio César Strassera, fiscal principal del Juicio a las Juntas, acababa de cerrar, con esas palabras inscriptas ya en la Historia, su alegato. Difícil evocar lo que pasó entonces en la atestada Sala de Audiencias del Palacio de Tribunales sin que la emoción traicione.

De pie, el público que colmaba las bandejas superiores, los invitados que desbordaban la nave central, los periodistas, locales y de todos los rincones del mundo que seguíamos las alternativas de un proceso judicial sin precedentes, estallamos en un aplauso cerrado, interminable, catártico, liberador. Faltaban las palabras y sobraban las lágrimas ese miércoles 18 de septiembre de hace veinticinco años.
Fundidos en un abrazo que no necesitaba de explicaciones, el fiscal titular y su adjunto, Luis Moreno Ocampo, podían sentir, con toda razón, que la tarea estaba cumplida. Ese día, Strassera festejaba su cumpleaños 53, pero la emoción poco tenía que ver con el aniversario. Sólo ellos sabían lo que habían debido atravesar para llegar a ese momento. Amenazas, presiones, incomprensión, escepticismo, noches de insomnio, jornadas agotadoras e interminables habían sido moneda corriente esos últimos meses, soportado todo en pos de lo que, en más de una oportunidad, parecía una quimera: sentar en el banquillo a los nueve integrantes de las Juntas militares que, en los años de plomo, se adueñaron de la vida y de la muerte en la Argentina, no para clamar revancha sino para pedir justicia.

Pero el día había llegado y ahí estaban, en esa sala, los nueve responsables de la noche más negra de nuestra historia. En fila india habían ingresado al recinto, como a lo largo de esa última semana. Todos vestían uniformes militares, a excepción de Videla y Galtieri. De frente a los seis camaristas, de espaldas al público, en la nave central, esa tarde se ubicaron, de izquierda a derecha, Galtieri, Lambruschini, Videla, Graffigna, Viola, Agosti, Massera, Lami Dozo y Anaya.

A las 15 en punto arrancó su alegato Moreno Ocampo; duró exactamente 25 minutos.

No dejaba de ser impactante, y paradójico, ver a esos señores de la guerra sucia, todopoderosos apenas unos años atrás, allí, de cara a una justicia que desconocieron y negaron sistemáticamente durante su régimen de horror. Claro que, aun en medio de su juzgamiento, seguían siendo lo que habían sido.

Videla, indiferente a lo que pasaba a su alrededor, continuó ese día con sus lecturas: la mayor parte del tiempo de las audiencias lo había ocupado con el libro Las siete palabras de Cristo en la cruz, de Charles Journet. Galtieri -gesto impensado en estos tiempos- fumaba sin parar; Agosti y Viola tomaban algunos apuntes en sus respectivos blocs. Massera bostezaba y dirigía miradas displicentes a los jueces. Todos trasuntaban aburrimiento, cierto hastío frente a lo que ocurría en esa sala. El único que parecía mostrar algún grado de interés era Anaya. Tal como había ocurrido en los días previos, en medio del alegato acusatorio, los ex comandantes, inexplicablemente, reían cuando se pasó a cuarto intermedio.

La tensión iba en aumento en el recinto y el silencio pesaba cuando, a las 16.45, tomó la palabra Strassera. Habló de crímenes contra la humanidad, de crímenes atroces que ofendieron a la Nación argentina. De delitos como homicidio agravado, privación ilegítima de la libertad calificada, robos agravados, reducción a la servidumbre, extorsión, sustracción de menores y tormentos seguidos de muerte. Dijo también "la muerte no puede ser una forma de actividad política.(...) Por ello, y en representación de la comunidad argentina vamos a solicitar el castigo que la ley prevé para los que no supieron respetar la vida". Pidió las condenas para cada uno de los nueve acusados y cerró con el Nunca más de esa jornada irrepetible.

La apoteosis final encontró a los ex comandantes mirando, por primera vez, al público. Alguno lanzó un insulto a esa gente que aplaudía; otros mantuvieron la actitud distante y soberbia. Ya nada de eso importaba. Como en la novela de García Márquez, esos patriarcas que alguna vez fueron se encaminaban a su otoño más temido.

Afuera, tímidamente, empezaba a asomar la primavera.